EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

lunes, 14 de marzo de 2016

PATRICIO FOGLIA




Cuando escribo, dejo de prestarle atención al mundo exterior. Desaparecen el rumor de los autos, la ventana, el café, la mesa y la lapicera; pero, si todo sale bien, lo que aparece a cambio es un momento de conexión con esa parte misteriosa e invisible que también nos rodea. 
Arnaldo Calveyra decía: lo mejor es que las musas nos encuentren trabajando. Es cierto, el trabajo y la predisposición  son ciertas, y necesarias. Pero también es cierto que puedo prepararme un rico café, apagar mi celular o perderme en Internet leyendo sobre tal o cual tema, y sin embargo los poemas siguen siendo pájaros que bajan del cielo para posarse donde quieren: Volverán los oscuras golondrinas…
Así como desaparece y aparece el afuera, lo mismo me pasa con el cuerpo: apenas si me doy cuenta, por ejemplo, de que tengo una lapicera en la mano ¡pero qué placer físico es sentir cómo lo sólido se disuelve en el aire! 
Los poemas que más me gustan no son los más logrados técnicamente (aunque la técnica importe, y mucho -¿cómo olvidar lo que no se conoce?-), sino los que consiguen ser orgánicos, los que encarnan una voz personal, un rayo y después la noche; la pequeña verdad que respira en un poema.


Poemas:


Existe un mundo

donde todavía están conmigo
mis muelas de juicio
la llave del viejo departamento
las fotos de mi infancia
todas las cosas que perdí, refulgentes
como el oro, que brilla en la noche.
Ay, si viviera en aquel mundo
ya no sería importante para mí
escribir poesía.



Una parte de mis días

la dedico a lavar los platos
un poco de detergente sobre la esponja 
un poco de agua
después la espuma para recorrer 
las ollas los vasos
yo encuentro 
en la mecánica de la limpieza
mi nieve incesante 
mi reposo
mi mente en blanco
mamá
nunca fuiste la típica
madre ama de casa
pero me acuerdo de cómo lavabas
de tus guantes 
impecables tus uñas pintadas
a lo mejor este sea un homenaje
una extraña despedida cotidiana
la forma en que me convierto
poco a poco
yo mismo en mi propia madre



¿A quién le importa dormir?

¿quién dijo que dormir era saludable? 
duermen en su urna
las cenizas de mamá 
después de haber atravesado
la vida 
de principio a fin
como un fuego ardiente
duermen y esperan alcanzar
el aire de la Costanera
el Río de la Plata
las manos delicadas que por última vez
sostendrán su cuerpo
pero yo todavía no puedo
hacerme cargo de esta despedida
como una avenida enorme por cruzar 
sin poder tomarme de su mano
y claro que no duermo
pero a veces cierro los ojos 
y me dejo crepitar 
y soy feliz 
mirando en mi piel 
cómo cambian los colores del fuego 


El recuerdo de cuando te teñías

hermosa, frente al espejo
es una forma del tiempo.

Tu letra
tu delicada caligrafía inimitable
y las hojas amarillas de tus cartas
son una forma del tiempo.

El cáncer, que llegó
inesperado y furioso como un incendio  
y después las cenizas
todo eso fue es será 
siempre una forma del tiempo.

Nunca te dije pero me robé
-y todavía conservo- 
una llave mariposa de tu cajón
que ahora me acompaña
como un talismán 
y es una forma del tiempo. 

¿Este poema, mamá? ¿un poema es nada?
¿nada comparado con una llave con una mariposa?
¿con tu letra o el cáncer o la furia de los incendios?
Ojalá este poema sea también 
una forma del tiempo.


Patricio Foglia (1985)

Nací en Lugano. Participo de los talleres del maestro Bossi. Publiqué Temperley, Lugano 1 y 2, y La Escafandra. 
Junto con Tom Maver, coordino la página web www.malonmalon.com.ar .  
Trabajo en la Municipalidad.

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