EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

jueves, 21 de abril de 2016

LEANDRO ALVA




Le presto atención a todo lo que mencionás -a las imágenes internas, al paisaje, a la realidad, a lecturas previas o a los diálogos que escucho a diario, así como a los sueños y toda su carga simbólica- pero en general siempre tengo muy presente el concepto rilkeano de la infancia como fuente inagotable de imágenes. Hay ciertas melodías, algunas fotos o videos (en blanco y negro, mayormente) que también son muy importantes y son grandes estímulos para escribir. En cuanto a la investigación, me atraen determinados temas por sobre otros (como le pasa a todo el mundo), y trato de interiorizarme, pero muchas veces, confieso que soy bastante holgazán para llegar al fondo de ciertas cuestiones y conocer todos sus detalles. De cualquier manera, intento acceder a una mínima e indispensable cuota de información, para saber como viene la mano, para no tocar de oído.
Sí, hay algunas sensaciones que prevalecen. En oportunidades, se manifiestan mediante una especie de escalofrío que anuncia la cercanía del momento de la descarga. Suele sucederme de noche, y se me hace muy difícil explicarlo, ya que se activa con resortes muy disímiles (un fragmento de música, el diálogo de una película, alguna frase suelta, los grillos en mi ventana); me gusta mucho estar solo y poder "desvincularme del mundo" (si suena un piano y hay algún sahumerio por ahí, mejor), aunque también, soy de anotar ideas todo el tiempo y en todo lugar; en el colectivo, en la cola del banco, mientras espero al dentista, qué se yo...
Cuando me preguntás acerca de la relación del arte y el cuerpo, me viene a la mente una frase de Artaud: "No ha quedado demostrado, ni mucho menos, que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible". Creo que a partir de esa premisa, él construyó algo muy revolucionario para lo que sería el futuro del teatro, porque su cuerpo no podía contener tremendo lastre creativo y debía soltarlo, yendo más allá de la palabra escrita, a través de la acción.


AND THEN

Alguien espera sobre el andén,
que es un iceberg
cuando el tren se aparta.
Pero al sol de la distancia
quién se derrite?
A la deriva de quién flota la sed?



Catódico apostólico


En la tele
hay una mujer con las manos vendadas.
En las vendas
hay manchas de sangre;
ella dice que tiene
los estigmas de Jesucristo,
y en su pueblo
la veneran como si fuera una santa.
Cambio de canal,
una boa se traga un animal indiscernible
un bocado demasiado grande;
entonces, mi espanto
busca otra vez
las manos sangrantes
pero se topa con el culo de una modelo.

Animales
voraces como culos
y estigmas sin calvario
desfilan hacia el acantilado.
No encuentro el control remoto.



El nudo corredizo


ajusta la incontinencia de la vida,
para que nadie se resigne
a sacudir la mortaja de la noche.
Del polvo venimos
a yuxtaponer las ínsulas
que secreta la nariz de dios.


MI ÁNGEL DE LA GUARDA TIENE HIPO...

Mi ángel de la guarda tiene hipo. Ya le tapé la nariz y conté hasta 10, pero nada. Después, aunque le pedí que apurara varios sorbos de agua, el alivio no llegó. Fui un poco más allá, y creo que logré asustarlo con mis costumbres de reptil y mi penuria celestial. Pero el hipo sigue.
Ahora lo guío frente a un espejo, porque él no se conoce. Sin embargo, la sorpresa de descubrirse tampoco derrota a las ruidosas contracciones de su diafragma, y se queda hechizado, como Narciso frente a Narciso. Se mira y se mira. En ese momento, pienso en el ojo de un cirujano que examina el filo antes de la incisión.
HIP! HIP! Mi ángel de la guarda tiene hipo. Tal vez anda borracho para olvidarse de mí. ¿Qué pasa cuando un ángel pierde la memoria?
Parece que está oscureciendo. Presiento que la noche será larga...


SÉ QUE LAS CONSECUENCIAS PRÁCTICAS DE LA DESESPERACIÓN...
a menudo resultan un equívoco muy pálido.
La voz de alguien
silabea nuestro nombre desde la cima de un faro
mientras navegamos en un carguero de lata
y soñamos con valor de sandokanes.
Trato de escribir su signo, apenas
la espesura y la espera
demasiado nunca.

El nieto del vecino
muerto sobre una calle de la niñez,
la boca como una propaganda de dentífrico
y el mensaje, los bandoneones aperrunados
que le gruñen a la inocencia;
no se puede bajar el barrilete
se enredó en los cables,
algún tironeo produce chispas
que se apagan mucho antes de llegar a nosotros.


Leandro Alva

Nací en Temperley, a fines de 1975. Vivo allí desde entonces. Estudié Letras en las Universidades de Lomas de Zamora y Praga. Coordino talleres literarios y soy crítico de arte. Edité un libro de poemas en 2011 (TUNDRA) y tengo uno listo para este año. Formo parte de un proyecto de Tango Kafkiano: METANGORFOSIS. Soltero y solo. Comparto la vida con mi perro, Nippur. Soy hincha de Temperley, no puedo evitar decirlo.


2 comentarios: