EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

martes, 10 de mayo de 2016

MELISA FREUND

Foto: Celeste Bennati

Si bien soy una persona ordenada y metódica, mi procedimiento de escritura consiste en poder hacer el trabajo de desprenderme de mi estructura y darle lugar a un estado más lúdico, cómo de ensoñación. Parto de una imagen, por lo general tiene que atormentarme, perseguirme, obsesionarme. Si nada de eso sucede, la dejo ir, quiere decir que no voy a lograr apasionarme. Una vez que esa imagen aparece la indago sensorialmente, juego con las imágenes que a su vez de ella se desprenden, escribo cosas sueltas, hipótesis, ideas. Nunca  parto de premisas, ni de la voluntad de “querer decir algo” todo eso aparece después, la obra sola, de manera casi mística, me va diciendo de qué estoy queriendo hablar. Luego doy muchísimas vueltas (hago mate, respondo mails, chequeo Facebook, escribo otra cosa y lo más importante: LIMPIO LA CASA, no puedo sentarme a escribir con la casa sucia, aunque eso afortunadamente está cambiando porque cada vez tengo menos tiempo para dar vueltas) hasta que finalmente me siento. En general, intento escribir en condiciones donde tenga un límite impuesto de afuera sino soy incapaz de avanzar hasta no sentir que está perfecto. Me pongo a mí misma en condiciones incómodas y apremiantes para poder avanzar.  El límite puede ser un taller, una entrega, trabajar para otro director, o para mis propios actores, una cantidad de horas determinadas, o juegos del estilo “escribir sin verbos” “escribir monólogos internos de los personajes” “escribir escenas previas al comienzo de la obra” Luego de una o varias sentadas, con una o más escenas escritas,  lo abro, lo comparto, y recibo impresiones ajenas. Esto me es de mucha utilidad sobre todo para encontrar referencias, y ahí viene una parte intermedia del proceso que consiste en leer, mirar películas, escuchar música, descubrir obras visuales que remitan a ese imaginario.  Comienza la etapa de investigación, que no viene a priori, sino después de tener una hipótesis o intuición de un universo a trabajar. El tercer paso consiste en avanzar sobre la obra, que cuando el trabajo previo está bien hecho, se escribe sola, yo sólo debo estar conectada y relajada para transformarme en una especie de canal a través del cual la obra fluye.






El estado del cuerpo en el momento de la escritura me parece fundamental. Funciona como un termómetro en mi caso. Cuando estoy conectada mis manos avanzan a gran velocidad y las palabras van más rápido de lo puedo tipear. Cuando estoy bloqueada noto que la escritura se vuelve “trabada” me disperso, saco la mirada del monitor. En ese caso lo mejor es hacer otra cosa, darme un baño, salir a caminar, o leer algo que me pueda ayudar.  Tengo la teoría de que lo que debemos aprender para escribir no son premisas estructurales solamente (eso lo aprende cualquiera con cualquier manual) sino en eliminar lo que hace que nos bloqueemos. El trabajo consiste en desbloquear esa zona en donde la obra que tiene que ser escrita por uno mismo se escriba “sola”. Recomiendo Free Play: la improvisación en la vida y en el arte, de Stephen Nachmanovich y Zen en el Arte de Escribir de Ray Bradbury .

FRAGMENTO DE MI OBRA “CASI QUE NO ESTÁ” REPRESENTADA EN ELEFANTE CLUB DE TEATRO DURANTE 2012/1013 BAJO MI DIRECCIÓN

7- Construyen un cuarto en la terraza. Planes para un futuro juntos  

El: dejamos de ir juntos al supermercado

Ella: ir al supermercado se transforma en un plan insoportable

El: vos no soportás que yo me detenga un segundo de más a comparar precios

Ella: Te ponés tenso con el precio de la carne. Evalúas el precio por  kilo de la carne, los quesos, y me cago de frío en la góndola de los congelados esperando a que te decidas

El: te vas acercando a las cajas y me dejás solo

Ella: te digo que ya está bien, que es suficiente. Que no necesitamos nada más, que cualquier cosa volvemos

El: me decís que cualquier cosa volvemos, te digo que prefiero comprar todo de una sola vez

Ella: una vez por semana se repite la misma secuencia. Un día te quedas quince minutos comparando el precio de las galletitas dulces y me voy a hacer la fila de la caja. Me pongo en la de futura mama

El: te metés en la cola de futura mamá para hacer más rápido

Ella: te estoy queriendo decir algo, y no te das cuenta

El: no me decís lo que me tenés que decir más que con indirectas. Hacés la fila para discapacitados y cuando estoy llegando con el changuito lleno me incomoda, te veo de lejos, y me escondo en la góndola de los electrodomésticos

Ella: decís que deje de mentir, que es injusto que mienta para hacer más rápido. No entendés que te quiero decir algo. Que es un juego para contarte algo que nos pasa

El: no entiendo el juego

Ella: cuando toca mi turno dejo pasar a la gente porque no llegás. Me ofendo, me angustio y salgo del supermercado. 

El: Veo que salís del supermercado,  sigo caminando como un zombie  entre los electrodomésticos. Me paro frente a un televisor  y consulto cualquier cosa para disimular que lo que quiero es perderte de vista, que desaparezcas, que si lo de la fila de futura mamá es para contarme algo que nos pasa, para darme una noticia, no quiero saberlo, no quiero enterarme. Un idiota…

Ella: te dejo solo en el supermercado y me voy al departamento. Te espero, y tardás demasiado, me inquieto, me pongo nerviosa, me prendo un cigarrillo sin salir al balcón, le doy dos pitadas y vomito automáticamente. Tardas mucho. Te espero como dos horas. Me preocupo y a la vez no. 

El: una rubia adolescente flaquita muy flaquita se me para al lado y me mira

Ella: tardás en llegar

El: la miro

Ella: ¿qué decís?

El: Me siento un perverso pero no puedo dejar de sentirme atraído. Dejo el changuito lleno y me acerco a hablar con ella

Ella: llegás a las dos horas transpirado, agitado. Me contás una historia.

El: me dice que le gusto. 

Ella: extraña. ¿Qué pasa con la chiquita?

El: Nos besamos frenéticamente entre las heladeras y lavarropas semiautomáticos

Ella: y yo en casa vomitando

El: mientras la acaricio tengo flashes 

Ella: ¿De qué? ¿Flashes de qué? Es mentira. Lo que decís es mentira. Inverosímil

El: te imagino en el auto, manejando y llorando. No puede ser, vinimos caminando al super no puede ser, me digo, mientras le meto los dedos a la rubia que se deja y me habla al oído. Empiezo a ir yo solo al supermercado, no venís, y lo agradezco. Me encuentro una vez por semana con la chiquita entre las góndolas, nos besamos, nos tocamos. Un juego

Ella: soñás con eso. Pero es mentira. Aunque me vaya te quedás igual comparando precios por kilo. Querés imaginar una vida mejor y más aventurera, pero no te sale. Tu naturaleza es la de quien se emociona ante la oferta semanal y cargas el chango de latas de arvejas, y de garbanzos que nunca abrimos. Todavía están en la alacena. Fijate. (El se queda inmóvil. Pensativo)


El: En la cocina todavía hay latas de jardinera sin abrir. Las latas que no se consumen me dan tristeza. Me hacen acordar a nosotros. 




Melisa Freund

Nací en Buenos Aires en 1980. Me formé como dramaturga en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD) y  de manera particular con Marcelo Bertuccio, Mauricio Kartún y Javier Daulte. 
Completé una maestría en dramaturgia en la Universidad Nacional de Artes (UNA) y ahora estoy trabajando en mi tesis que se conforma de la obra de teatro “impresión animal” (actualmente en escena en ElKafka Espacio Teatral) y de un trabajo sobre el uso de la metáfora en el teatro político de los años 90 y de la actualidad. En actuación me formé con Cristina Banegas, Julio Chavez,  Alejandro Catalán y Javier Daulte. Como actriz participé en muchas obras dentro del circuito independiente y también en algunos programas de tv y en publicidades. 
Mi obra "Casi que no está" obtuvo una mención del jurado del premio German Rozenmacher a la nueva dramaturgia, organizado por el Festival Internacional de Teatro de la Ciudad de Buenos Aires (FIBA) y el Centro Cultural Ricardo Rojas y fue traducida al inglés en el marco del concurso Teatro en traducción Argentina- Sudáfrica 2011. Durante 2012/2013 estuvo en cartel en Elefante Club de Teatro, teniendo a mi cargo también la puesta en escena. 
Coordino talleres de actuación y de dramaturgia desde el año 2007.
Durante los meses de julio y agosto de 2015 fui invitada a participar del “Watermill Summer Programa” dirigido por Bob Wilson en Watermill Center, New York. 
Participé como expositora en el Congreso de Artes Escénicas 2015 organizado por la Universidad de Palermo en el rubro “Escenas sin fronteras” y estoy invitada a participar nuevamente en la edición 2016 para reflexionar sobre mi texto teatral “Impresión animal” 
www.melisafreund.com
melisafreund@hotmail.com
https://www.facebook.com/melisa.freund.9






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