EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

miércoles, 25 de mayo de 2016

RITA KRATSMAN



Percibir el mundo y escribir para comprenderlo, me digo siempre, de ahí a lograr lo que se quiere decir acerca de él, es un propósito casi inalcanzable.
Antes pensaba que si uno cambiaba, cambiaría la humanidad y alrededor de eso concentraba los temores y los sueños. Me costó mucho descubrir que bajo las capas inextricables del deseo algo se resistía a ser comprobado. ¿Puede volverse indulgente la mirada ante la resignación? No creo, la realidad juega y sufre, nos da tareas y congojas, ensoñaciones de heroísmo y de terror, acota Bachelard.
Si tuviera que definir el acto de escritura diría que se trata de encontrar las sucesivas instantáneas, briznas del pasado y aproximarse a una reverberación de la luz y aún así la evocación de ciertas miniaturas reviste contornos imprecisos. En cuanto a la imaginación, puede continuar los sueños en el aire ensanchando su vuelo.
Aunque la escritura, también es un río que engendra ríos a su paso, la voluntad de atravesarlo -con sol o con nubes- encuentra las imágenes que estuvieron esperando durante mucho tiempo hasta ser rescatadas y son ellas, las que van a configurar la experiencia ineludible de algún manuscrito.
Me dije entonces, voy a escribir sin la amenaza que a cada rato asoma aquí y allá, impregnarme desde el elemento más sutil hasta el más violento y para eso, no podría obviar la realidad que nos circunda.
Somos protagonistas del momento histórico y como tales, siento el deber de decir algo acerca de ello, como si un motor me impulsara todo el tiempo para no entrar en el desinterés del conformismo, en la apatía.
Mis maestros, mis guías en el sentido virgiliano llegaron tanto de la narrativa como de la poesía. Aún hoy están ahí cada vez que lo necesito, salto de Dante a Saer y los que hubo en el medio y los que hay, convocando sus resonancias en el momento de escribir. Ellos representan el mandato y la coacción, están junto a mí como adláteres diciendo a cada rato “esto sí” “esto no”. Pero el tumulto del mundo llena los espacios vacíos y lo que queda es el dolor punzante de la incertidumbre.

Käthe Kollwitz


Dice  Viktor Shklovski en La Tercera fábrica – Érase una vez 

La literatura es el pasado y el presente.
El movimiento de la literatura se interrumpe por medio de los nuevos problemas que se formula la humanidad.
Entonces todo cambia.
Uno mismo tiene que saber formular preguntas dirigidas al tiempo y evaluar de nuevo aquello que ha sido creado.
Antaño sembraban las remolachas por las hojas, las comían como ensalada; pero luego comprendieron que la remolacha es un tubérculo comestible. En épocas diferentes se necesitan cosas distintas. Si tú, junto con tu tiempo, le formularas a la humanidad una pregunta correcta, el viento y los pájaros te llevarían con ellos en su vuelo, o tú mismo, como Natasha Róstova*, apretarías contra tu pecho las rodillas, las abrazarías y volarías en una noche de luna hasta el cielo.
Eso se llama inspiración. 

En el escenario de este mundo represento mi propio papel, hago con el cuerpo una suerte de mímesis de los acontecimientos. De este modo la palabra se vuelve adversa independientemente de su significado. 
Escribo inclinada y cuando lo hago, sudo, toso, tengo frío, me contraigo, ya no interviene la voluntad, con la misma contracción están apretados el verso y los dientes. De todo eso dan cuenta las cervicales cuando me olvido de abandonar la silla por un rato . El resto sucede entre variados estados de ánimo y vacilaciones que inauguran una imagen que inaugura un poema, así el poema se apodera del cuerpo hasta una resolución jamás satisfecha. Y aunque trate de mantener mi conciencia en equilibrio, la incertidumbre, que particularmente me suscita visiones infernales, forma parte de ese microcosmos.

* Personaje de La guerra y la Paz de León Tolstói



Poemas 


(De Giverny, 2013)


guiones rojos en cada onda de agua:
Impression, soleil levant
la materia se desmonta en
diminutos puntos de luz mientras el agua
finge un parloteo
un poema de los reflejos
aparece de repente sin conocerse su lugar
si llega entero antes de la noche
la emoción se extenderá más allá de sí misma

tal vez sea útil
olvidar por ahora 
una luz a pleno

ninguna jornada es como se espera
camino hacia la casa
por el sendero cercado de alisos, pienso
en la disconformidad como una sombra necesaria
una canción lejana arrastra la carroña del mundo
y sus notas disonantes me taladran el cerebro, nunca

voy a saber por qué insisto en la escritura
(todavía me cuelgan del cuello las redes de un siglo)
prefiero escuchar una vez más La Internacional en
esta tarde de rebatos

la vida va
y viene con las campanas de la Sainte-Radegonde



***


hoy van a venir los amigos de siempre para
comer y hablar de arte
pienso en cuál de las recetas de mi cuadernillo si

la bouillabaisse de morue de Cézanne o
unos lenguados con vegetales y cebollas rellenas
quizás se hable de abril cuando
las cápsulas de opio se liberan de los relámpagos bajo el arco iris

qué gesto de ellos en
un deslizamiento de palabras
qué palabras entre el humo de una charla sin fin

sé que cuando se vayan, voy a volver a mis dilemas
no voy a discutir de nuevo con la vejez, ella dice las cosas
son así y yo digo son así

es posible que admita finalmente
la cinta libre del tiempo
o la eternidad de las amapolas
para no desaparecer del todo
bajo la luz menguada
de la tarde



(De Tornasol, 2015)


silba esa línea de voces
en qué tiempo de pájaros
cuando en verdad
quiero hablar de las maquinaciones
de ahora con su aire y lo demás
en un amanecer ya deshecho
y
fluidez de saliva
en el silencio
los humos pestilentes en el fondo de la tarde
nunca como ahora
de la misma camada es al fin la
disolución del pensamiento
y de las cosas como eran aun con sus descuidos
en el alboroto de las ramas, sí


***                                


los aparecidos, entre matorrales
con hipo de sed y temblores
y los que no
en una sala de ensayo
donde
los maestros de la parrilla
hacen gala de su arte
sobre la carne indócil


***                    


los días se despiertan como siempre
aunque las fosas rebalsen
conozco ese dolor desde
antes del dolor y la mentira
un golpe de viento a los ojos
basta una orden pendiente
y se enloquece el filamento de una lámpara
también unos arpones y unas redes…
en la carne nocturna
la vida y la muerte ahora son lo mismo
y se atreven a pedirnos que le demos
gracias a Dios
nos piden



***                                       

                                       
¡y dale con el toqueteo!
después de una patada en los riñones
elijo las balas
que alguien me diga cualquier cosa
que lo que me tenga que decir me lo diga de una vez
en un libro oriental sobre la serenidad no encontré nada sobre la
/serenidad
¿qué separación nos aguarda?

Maldelstam escribió en Tristia
Estudié la ciencia de la despedida
en las calvas quejas de la noche…


***                                         


sí que hay todo tipo de torturas
¿acaso soy un árbol
que alguien viene a orinar a mis pies?
o es una banalidad que no comprendo porque sé
que sólo el bien es profundo (esta teoría ya fue esbozada)
aunque hay que reconocer que
en el orden del horror y después de tanto frío
la orina puede resultar un linimento tibio


***


con la cuerda de saltar se llega al Cielo:
Automotores Orletti o Jardin de las Delicias
largo salón de baile hacia la herrumbre de los chasis
que la música deje de chorrear con
el sangrado menstrual por las piernas
y el pudor al desnudo
como función del día
(alguien va a mirar este lugar
cuando la oscuridad no sea)


***

cómo explicar que la palabra “tortura” contiene infinitamente
cada una de sus letras
ttttooooooooooooooooooooooooorrr
ttuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
raaa
en esta secuencia, para dar un ejemplo, las vocales tienen un
sonido prolongado salvo la “a” por llegar sin aire


Rita Krastman

Ante la inminencia de la 2ª guerra mundial mi abuelo materno trajo a sus dos hijas al país. De modo que nací un año después del estallido. Así que mi vida estuvo marcada por ese hecho y por silencios que se prolongaron hasta siempre. Había que adivinar la vida a través de las nubes.
Llegué a la poesía a través de la música y la pintura a la que me dediqué guiada por el maestro Demetrio Urruchúa. Y es precisamente ahí, de donde tomo la materia de mi creación poética, como si la poesía pudiera representar en mí la síntesis de imagen y ritmo, de fraseo y contrapunto. Tampoco podría soslayar la influencia de algunos cineastas que con sus imágenes y maneras de tratar el conflicto humano, lograron más de una vez transformar mi visión del mundo. Hablo de Kurosawa, Bergman, Visconti, Tarkovski, Passolini, de los cuales tengo grabadas escenas que entraron a formar parte de mi carpeta de íconos personales, capítulo del que me nutrí durante muchos años y aún perdura. En cierto modo el arte es un alef donde convergen todas sus formas.
Mis publicaciones son de poesía y traducción de poesía italiana, tarea que alterno cuando el tiempo lo permite. El resto, son búsquedas continuas a través de viajes, en los que tomo contacto con otras culturas, con otros saberes. Aprendí, sigo aprendiendo de los acontecimientos que nos desbordan. 
No podría diferenciar entre vida y poesía, son en mí una misma cosa. Aun en la interacción con los que me rodean a quienes por otra parte no descuido.
Ésta es la segunda vez que me toca en suerte trabajar con Selva Dipasquale en esta mega revista El Infinito Viajar ya que si bien antes lo hicimos en La Infancia del Procedimiento, esta idea surge ahora como contrapeso de una realidad caótica y triste para muchos.
Encargarme de la Sección PostData es día a día para mí, un desafío en cuanto a la búsqueda del material pensado siempre en el interés del lector. 

3 comentarios:

  1. Dureza y belleza Rita en tus poemas, se percibe el dolor, el grito, la denuncia. Abz enorme, Gus.

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  2. Duele. Duele mucho este libro de vida - muerte: "Tornasol" (torna - sol. Que vuelva el sol.)
    Giverny es eso que yo hubiera querido escribir, amo Giverny sin conocerlo. Ese gesto poético de Monet de crear ese paisaje que luego pintaría. Leí los libros. Sos una gran poeta, Rita. Marily.

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