EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

sábado, 18 de junio de 2016

ALICIA PASTORE




Pienso que uno es como unos ojos, como una camarita que se va adentrando en el paisaje, va registrando todo. Como las agujas de un reloj avanzando y derritiendo las horas. Y todo uno está dentro del cuerpo y saliéndose de él.
Uno no investiga; retiene la escena, la imagen, la música. Antes de que uno explote la poesía lo persigue, lo interroga. Es ella. Y uno de pie o de rodillas comparece ante el fondo de las cosas y da lo que tiene. De pie se es fuerte, de rodillas uno reza, vomita, suplica... quién sabe. Creo que es así.
No, no me había preguntado por la relación cuerpo-arte, como no me había preguntado por el erotismo de estar dentro de un cuerpo, tampoco recuerdo mis sueños al despertar, pero sé que soñé, porque están ahí. ¿Cómo podría, si no, despertar con un humor diferente cada vez? 
¿Se nace con sueños previos? ¿Se nace feliz, triste o desgraciado?


Cito a Teresa Arijón  en este poema:

Si fuera hombre usaría
la navaja de mi abuelo para afeitarme
rozaría levemente el hueco del mentón
trazaría los ángulos del rostro con precisión de esteta
Ha de ser un magnífico ejercicio de conciencia y de pulso
mirarse cada día al espejo, navaja en mano. 


Poemas




de, De rayo en fiesta, ediciones Tahiel 2013


la vieja

vendrá la vieja
y me derribará
solapadamente

pediré piedad,
pero mi grito
se perderá
en el abismo
de las horas

seré insuficiente
y aceptaré 
que me despoje
de la última huella
del amor,

ante mis ojos,
única fotografía 
de mi asombro,
se abrirá un paso
hacia el hastío

ya sin consigna
ni sustento del dolor, 
mi razón cederá
a los estragos,
y me limitaré
a esperar,
cuando llegue,
ineludible,  
la vieja,,,


de parto

ya hice mi trabajo
de parto
y fue hace tanto...

ahora mis huesos
no ceden el paso,
vuelan pulverizados
para caer siempre
en el alquitrán del asfalto,

flojos los tejidos

el útero somnoliento

y este jadeo
desesperado
que agita el fuelle
como golpeando
a una puerta,

a veces,,,


una niña

una niña
abrazada a mí
va huyendo
de mi sangre


dice y calla
arbitrariedades
en una secuencia
peligrosa


desde el fondo
de una pausa,
sus ojos apenas
me perciben


un raspaje lento
remueve la herrumbre
en mi lengua,


se presume
alguna esquirla
desgajada
en el curso

y la piedad
de un noble perro,


nada más...





De enhebrados La luna que (2015)


el regreso 
a la casa
es lento

la noche, un embudo
que la suelta 
en los espejos

busca su rostro final

una procesión 
de sudarios
se abalanza
a recoger las máscaras
(…)
la mujer pasa 
frente a los ojos 
del ciego,
único lugar
donde no tiembla


mañana el ciego 
silbará un blues:

adónde han ido
su olor,
sus pasos



Alicia Pastore

Nací, vivo,y muero en Buenos Aires, escribo. Publiqué: de rayo en fiesta - ediciones Tahiel 2013
enhebrados – La Luna Qué 2015. Difundo poesía desde los blogs un caos lúcido y hacedores del arte, un caos lúcido youtube, un caos lúcido ivoox (audiotextos) un caos lúcido (programa de radio)


agnesyelnomeolvides@gmail.com 

6 comentarios:

  1. Esa niña, Alicia, somos todas las niñas. Aunque la vieja alguna vez llegue o tal vez ya haya llegado, jamás dejaremos de ser esa niña abrazada a nuestro cuerpo, aunque el perro sienta piedad, aún podemos ver con ojos de niña lo que huyo de nosotras, lo que fue y sin embargo pervive en nuestro ser. El desgarro es parte de nosotras y gracias a él, escribimos. Fulgor en tu poesía que estremece y se cuela por las telitas del alma. Bravo.

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  2. ¡Excelente! Gracias por compartir! Abrazo.

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  3. Hermosos poemas de una hermosa persona, gracias Alicia!

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  4. Gracias, Ali! Por tanto! Por Todo!!!

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  5. Desde ese parto, esa niña, esa vieja, poemas impresionantes Ali, un placer leerte. Abz enorme, Gus.

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  6. gracias a todos, por sus comentarios. A los convocantes que me dieron un lugarcito en este parnaso. Remarco el trabajo de todos los que hacen por el otro, siempre, gracias, un abrazo, agnès,,,

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