EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

domingo, 5 de junio de 2016

SHAVI ALLI





Se supone que soy fotógrafo pero, como no me ando quieto, hago muchas cosas en relación al arte que no siempre implican producir obra personal. Actualmente estoy metido de lleno con el collage. Pero la fotografía es mi formación primaria.  Nunca me case con ningún género especifico, hice un poco de todo. Bueno, moda no, no me gusta la moda. Lo que más me gusta de lo que hago quizás sean las fotos no tan perfectas. Las que hago con cámaras analógicas de mala calidad o viejas que generan una atmósfera interesante, como con la Cámara Holga, que es de mala calidad pero mágica.
Trabajé con músicos, en política, retratando, comercialmente, pero siempre termino con lo simple y si es necesario usando el celular. Mi primera muestra personal, fue de un trabajo íntegramente hecho con un celular en la calle.
Trabajo mucho en colectivos. Organicé y participé de incontables muestras en galerías, centros culturales y en la vía pública. Me interesa mucho el espacio público para montar muestras, la calle tiene algo que jamas tendrá el mejor museo del mundo. En esta línea es que funde LacolectiBA, que hace principalmente muestras en lugares públicos. 



También participo de espacios más tradicionales, pero siempre tratando de desmitificar, descontracturar.

Dirijo con una colega un grupo curatorial de gestión cultural: Allaria-Nieto; y dirijo con otros colegas fotógrafos una revista de fotografía: Revista Pecado. Estoy aquí y allá, de este lado y del otro del mostrador. Eso es lo que me gusta, estar en movimiento.

Trabajo intuitivamente pero con un plan, o sea, lo que me mueve es el instinto, pero claro la formación está y es donde uno va a buscar herramientas.
Me ordeno, ordeno el material, llevo registros, hago buena letra; pero después lo que manda es el instinto, la inspiración, lo más sentimental. Por ejemplo,  en la muestra que mencioné hubo fotos descartadas que no guardé ¡las borre del mapa! ¡las elimine para siempre!
Me cuesta trabajar en mi obra sin inspiración, sólo con la formación. Se puede, pero es aburrido y si me aburro no me sirve.



Cuando el tema amerita investigo mucho. Pero no hago una disección de cada cosa. Digamos que depende de si quiero generar un diálogo o discusión sobre algo, investigo de qué manera se puede generar. Otras veces simplemente disparo la idea y espero a ver como se completa con el feedback.
Miro mucho lo exterior pero tamizo con mi interior, voy mucho para adentro, me expongo, me inmolo a veces, pero no siempre se sabe, yo lo sé y es suficiente.

Soy de la primer impronta, confió en ese momento, con la fotografía muchas veces me pasa que termino usando la primera foto y descarto esas otras dos o tres que había hecho para ver si este o aquel ángulo era mejor: pienso quizás, mucho antes, podría decir que la trabajo interiormente.

Mmm, no soy un gran escritor. Lo técnico está siempre porque es de formación, pero justamente deforma a veces, así que ¡lúdico y poético siempre es mejor!
No me considero "un poeta" ja ja, pero sí juego a serlo o al menos con tratar de que muchas de esas imágenes tengan esa poesía que me resuena interiormente, aunque sea una pila de basura en una esquina de Buenos Aires.



Las sensaciones todas (no todas juntas) pero todas, creo haberlas sentido cada una de ellas en algún momento: rabia, placer, ira, amor, dolor, sufrimiento, alegría. Me he reído mucho y llorado. Ahora con el collage es casi una excitación: el otro día empece una nueva serie, que creo que es la que estaba buscando, y que me conecta con cosas muy mías; y es casi como sublimar.
Es muy sexual y sensual el collage.
El arte sale de un cuerpo, no hay arte sin cuerpo.
Me identifico mucho con,  la poeta y pintora, Clarice Lispector. 


Un texto interesante de ella, un fragmento que alguna vez compartí cambiando "Escribir" por "fotografiar" y "palabra" por "foto":


Escribir es usar la palabra como carnada,
para pescar lo que no es palabra.
Cuando esa no palabra, la entrelínea,
muerde la carnada, algo se ha escrito



Shavi Alli:

Nací en el barrio de Nuñez, CABA, Argentina, en mayo del 77. Luego de incursionar en la música y en la actuación en el año 2007, me volqué a la fotografía para cursar la carrera en el CEAVAO. Desde ese momento no dejé de participar en talleres, seminarios, charlas y proyectos relacionados a diferentes campos de la imagen fija. Hoy continúo aprendiendo, además, como autodidacta. En el 2009 me interese por la gestión cultural popular y cofundé LaColectiBA que hoy está en más de seis ciudades. Participé y gestioné infinidad de muestras colectivas a lo largo del país. En 2012 cofunde la Revista Pecado. En 2013 me volqué a la enseñanza, buscando compartir lo adquirido hasta el momento y descubrí una nueva pasión, que es la de inspirar a otros y ayudarlos a expresarse por medio de la imagen.




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