EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

martes, 9 de agosto de 2016

MARÍA LANESE




Lo que me ha llevado y me lleva a escribir es siempre algún impulso intenso, difuso y confuso, del cual no podría dar razón. No se presenta con regularidad y tampoco podría provocar voluntariamente ese estado, pero cuando adviene se mantiene desde el comienzo hasta el final del proceso de “andamiaje” de lo que se convertirá en cada uno de los casos, en un libro.
Cada libro se va componiendo con una lógica propia, y creo que diferente, que voy descubriendo mientras me ocupa. Cada uno también se compone de diversos modos, con tiempos distintos, algunos en meses, otros descansaron años hasta darse por concluidos.
Es durante la construcción del “andamiaje” cuando tengo la percepción de mi cuerpo en estado de alerta, en procura de las palabras que contengan los sonidos que el poema requiere, es el estado de mayor placer y de inquietante y gozoso desasosiego. Un poema que forma parte de una sección del libro Ancora que precisamente titulé “Corpo” puede dar cuenta mejor que yo de ese estado:


Cielo abierto

Encuentro con la luna
                 en el inicio de su viaje hacia la noche.

                         Instante derramándose.

Universo encandilado
ascendiendo en la pupila fija 
que atraviesa.

La luz cabalga
           en el zumbido de la flecha

¿El cuerpo está en el aire?
                Es el aire 
                        encontrando
                                  su forma.

Por último compartir dos citas para mi, prodigiosas:

“… es precisamente ahí donde no estás; tal es el comienzo de la escritura.” Roland Barthes
“Nos ponemos a escribir no porque sepamos sino para saber.” Tusidides


Poemas


De “Sonidos graves” 2006


Andante
Una mujer cansada 
cuelga sus pañuelos de llorar 
en la ventana.

Pasa un hombre de los que coleccionan 
llantos de mujer 
trepa a la ventana 
descuelga y guarda esos pañuelos 
en su bolsillo 
sin reparar siquiera en la mujer 
que llora 
            detrás de la ventana.

Es entonces 
cuando ella 
entiende 
saca del bolsillo 
sus pañuelos de mujer 
se descuelga por la ventana 
se aproxima a ese hombre 
_que colecciona mujeres_ 
y se lo mete en el bolsillo.


De “Mariposas en la lengua” 2008



Musici


Doy volumen a la ciudad

toma cuerpo hasta ser mis partes. 

Composición abstracta

que sueña con estupor.

¿Debería escuchar al mismo tiempo

afuera de la puerta 

descartando presencias?

¡Que otros esperen a los bárbaros!

Yo leo en esa voz 

que la vida no es paseo de máscaras. 

Camino entre ruidos

no puedo sembrarme sin oír.

Llevo lo que agrego a la zaranda 
el texto de mí leo  
                           presiento que corta
depreda repercute revienta.

Ensimismamiento de escrituras
oráculos sagrados 
que poseo en carne viva                          
sin puertas ni ventanas
casa toda real y techos que divagan con retardo.

Dos aguas de vertiginosas aberturas.  


De  “Ancora” 2014


Catanzaro


Me esperabas

       Abuela

Me mirabas 
haciéndome saber
que cualquier camino arduo 
encontraría en tus ojos 
un sendero de muñecas.
                    Yo cabía en el hueco de tu mano.
Eso extraño
cuando el ansia
es de andar por la calle 
de ese modo. 

 Ahora 
         tus ojos
son ventanas cerradas 
                        que reposan. 

Yo descanso.

         No se pierde 
                    lo que siempre se tuvo.



De “Cartas de cera” 2015



                                        La escritura es un trasporte al alma del otro a quien se trata de convencer.
                                                                                                                                     Pascal Quignard

X (Fue)


Quise decirte
          que a veces
el dolor
           acobarda
relumbra 
              como el rastro 
de una babosa
acomete un recorrido 
            interminable
igual a un dedo
              que se  hunde
en los agujeros de las  letras.

Un dedo 
            omnímodo

que vaya a saber
en busca de qué espesor
destroza los espejos

y da vueltas
            y vueltas
                      y vueltas

rumiando un vals tedioso
             que ensordece.

Quise decírtelo

                pero no pude

aquellos 
           
             eran días felices.



Inédito 2016


Migrantes
La felicidad
es el canto del gallo
en los caseríos 
apacibles de los montes 
es la ropa impregnada
de humo eterno
en las estepas
la mirada punzante del zahorí
en el desierto
algunos atardeceres
en la planicie son
a veces la felicidad
el silencio de los templos
el amor inesperado
el rumor de las acacias
diferente al roce de las espigas
                      la idea de infinito
el agua rodando entre las piedras
las aspas del molino
el viento entre las crines
el mar
                  de lejos
la deriva en las páginas
                   espesas
                                  de los libros.

La felicidad  
                      es una palabra 
difícil de pronunciar
                                    en las lenguas dominantes.


María Lanese


Nací en 1945 en una pequeña aldea italiana de la región meridional, en el seno de una familia de campesinos, este origen como todo mito, dejó en mí sus marcas que aún insisten.
Vivo en Rosario, Argentina desde los cuatro años, con un intervalo de tres años vividos en el Cuzco, lugar que también dejó sus marcas.
Trabajé como psicoanalista hasta el año 97, compartiendo esa actividad con la de cantante de géneros populares que aún persiste con intermitencias.
Desde el año 2005 escribo poemas, he publicado desde entonces: Sonidos graves, Mariposas en la lengua, Ancora y Cartas de cera, III: Cuerdas, mi último libro, está en proceso de edición, estos tres últimos son bilingües español - italiano.

mlanese7@gmail.com








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