EL VIAJE SIEMPRE RECOMIENZA..


El viaje siempre recomienza, siempre ha de volver a empezar, como la existencia, y cada una de sus anotaciones es un prólogo; si el recorrido del mundo se transfiere a la escritura, éste se prolonga en el traslado de la realidad al papel -tomar apuntes, retocarlos, borrarlos parcialmente, reescribirlos, desplazarlos, variar su disposición. Montaje de las palabras y las imágenes, captadas desde la ventanilla del tren o cruzando una calle y doblando la esquina. Sólo con la muerte... cesa el status viagiatoris del hombre, su condición existencial de viajero. Viajar, pues, tiene que ver con la muerte... pero también es diferir la muerte, aplazar lo máximo posible la llegada, el encuentro con lo esencial, tal como el prefacio difiere la verdadera lectura, el momento del balance definitivo y del juicio. Viajar no para llegar sino por viajar, para llegar lo más tarde posible, para no llegar posiblemente nunca.
Claudio Magris

miércoles, 23 de noviembre de 2016

NATALIA CARMEN CASIELLES




Parto de algo mínimo que me llama la atención. Tiene que pegarme en los sentidos para poder encontrar la particularidad del asunto y el entusiasmo para abordarlo. Puede ser una imagen, una frase, una situación que me inquieta y me genere deseo de indagar.


Escribo encorvada, con los hombros levantados y sin parar. Una muy mala postura, producto del estado de trance consciente que entro al escribir. No tengo mucha noción del espacio tiempo, ya que puedo escribir en el medio de un lío total y varias horas sin darme cuenta, excepto por mi dolor de espalda y muñecas. Siempre anhelo tener un escritorio con cositas ordenadas y una taza de café al lado, pero la verdad que tomo mate sin parar y en el caos encuentro el orden. 


Recomiendo: El libro, La improvisación en la vida y en el arte , Nachmanovitch Stephen  - 

Fragmento: 

...El dominio viene de la práctica, la práctica viene de la experimentación juguetona y compulsiva (...) y de una sensación de algo maravilloso (...) El músico, el atleta, el bailarín continúan con su práctica a pesar de los músculos doloridos y de quedarse sin aliento. Este nivel de actuación no lo logra ninguna exhortación calvinista del superyó a través de sentimientos de culpa u obligación. En la práctica el trabajo es juego, es intrínsecamente gratificante. Es sentir a nuestro niño interno que pide jugar sólo cinco minutos más...


Poemas:


1

¿Sabes de dónde viene el río?
Sin respuesta, nado
¿Si pudieras ser un animal, cuál serías?
Otra pregunta de la especie de niña que tengo a mi lado.
Le contesto vaca,  pero en la India
acá sería carnada de voraces
allá me dijeron que sagrada.
Yo sería pájaro, 
me responde sin pregunta de mi boca.
Todo torna a un lugar común,
a continuación extiende su relato como chicle goma:
Para ser encerrada en el patio de la casa de mi abuelo muerto.
Ahora, me siento cursi,
la niña elevada
ser vaca en la India…
La niña cuenta hasta ocho y mata un mosquito que hay en mi hombro
me dice que no contó hasta diez porque no había que esperar más,
que ya había chupado toda la sangre que me podía sacar.
Ahora la niña me asusta,
sus ojos parecen desencajar de su carita redondita pecosita,
me muerdo el labio para no decírselo y saludo al padre que está pescando a lo lejos,
hago una señal
de que me voy,
de que se queda sola, 
de que no soporto respirar ese aire que me deja
la señal no existe, no es como pedir un café o la cuenta en un bar
son gestos y ademanes improvisados en el momento, 
pero los considero contundentes 
los ejecuto con firmeza y sigo mi camino
que es ninguno
pero es por donde vine

2

En el bostezo se me metió el lobo
no sabría decir con exactitud la forma en que lo hizo
pero sí el momento: en el bostezo anteriormente dicho.
Quería entrar a mi casa y comerme
prefirió hacerlo desde mí misma
comenzando con mis pulmones
inhalando mi aire, 
dejándome sin nada adentro
tomando la forma de mi relleno
esparciendo su figura en la mía
haciéndome lobo, desde adentro

3

Me picó algo en el brazo y ahora arde mi cuerpo.
Es un ardor raro 
tremendamente profundo.
La roncha va tomando una forma sin forma,
amorfa unión al origen del atacante
hace un rato me dijeron que los paraguayos son todos cortos de mente
esas fueron las palabras, sin más adorno que lo dicho
y aunque nauseabunda por la frase malograda
no dije nada, queriendo decir todo.
Ahora considero el ardor como una especie de castigo
un castigo 
por no decir lo que pensaba.
Miro y detrás de mí
hay un laberinto hecho de mosquitos,
adelante, 
el río.

4

Fumo el cigarrillo a medias
y se lo paso 
al equeco que compré en Tilcara.
Afuera llueve
y en el patio
las plantas florecen salvajes, verdes y grandotas
son vampiros que recuperan su cara
después de haber sacado toda la sangre que necesitaban. 
Miro a mi equeco cargado de pedidos 
y le ruego 
me tienta sacarle el cigarrillo
pero no quiero ser castigada.
Hace unos días tuve una crisis de nervios
me picaba todo el cuerpo
y no podía parar de moverme
como poseída por  un demonio sin nombre, 
tuve que hacer una plegaria 
y tomar mucho vino,
creo que el episodio dicho ocurrió porque no duermo hace días
como el  equeco que nunca cierra sus ojos
y fuma lo que puede.
Así estoy, 
sobrecargada de esas cosas
que representan mucho
pero no sirven para nada.

5

En la boca del perro está escondido el lobo,
ladra fuerte en el pasto ahuyentando a los vecinos,
yo lo miro mientras corre va hasta el agua y no se mete. 
En la casa hay pan recién hecho y las maderas arden en el fuego,
cuando alguien dice algo, 
el resto escucha con cara de perro,
asienten o se enojan
y después,  el ruido del fuego.
Por mi parte, paso el tiempo :
Tiro sal a las babosas hasta que se achicharran por dentro,
mato mosquitos con la mano,
corto lombrices al medio, 
meto los bichos de luz en los frascos
para que alumbren por la noche
y el lobo no salga del perro.



Afuera llueven conejos (fragmento)




Dramaturgia: Natalia Carmen Casielles


Personajes: Julia / Ernesto

Julia es una nena que es pálida, es una nena que tiene doce años, es una nena que esta vestida con su pulóver rosa muy grueso, su pantalón celeste 

Ernesto es un padre con cara cansada.

Los dos están en la cocina, con la mesa, con las dos sillas, con la  mesada de madera pesada y grande, con las dos ventanas en la pared del fondo tapiadas. En una de las sillas está sentada Julia, en la otra Ernesto. Julia tiene muchos bolsos, Julia se está yendo.

Todo a oscuras se escucha…

Ernesto: cuando mi hija Julia tenía cuatro años aprendió a hablarse a sí misma en los sueños. Una noche me llamó desde su cuarto, cuando entré la vi sentada en la cama con sus ojos abiertos llenos de miedo.

Luz

Julia: ¿por qué siempre inventás historias sobre mí?
Ernesto: porque me sirven para conocerte mejor
Julia: ya me conocés
Ernesto: no, no te conozco
Julia: soy tu hija
Ernesto: ya sé, pero no te conozco
Julia: ¿estás enojado porque me voy?
Ernesto: no
Julia: ¿qué estás?
Ernesto: raro, estoy raro
Julia: me voy porque vos querés
Ernesto:
Julia: y si querés me quedo
Ernesto: no
Julia: ¿por qué?
Ernesto: porque no podés quedarte
Julia: ¿entonces?
Ernesto: no importa lo que yo sienta Julia, lo que importa es que te vas
Julia: vos me dijiste que me tenía que ir
Ernesto: entonces te tenés que ir
Julia: ni siquiera me gusta estudiar papá
Ernesto: te tiene que empezar a gustar
Julia: puedo estudiar acá, con vos
Ernesto: acá ya no queda ningún libro para leer
Julia: te puedo mandar uno y después vuelvo y estudiamos los dos
Ernesto: si podés mandame uno de geografía con alguna lámina
Julia: ¿con alguna lámina?
Ernesto: de algún paisaje, de algún paisaje que sea lindo
Julia: ¿de qué lugar?
Ernesto: de alguno con calor, sin nada de frío
Julia: ayer tuve mucho frío,  hoy tengo fiebre
Ernesto: acostate así se te pasa
Julia: tengo fiebre, no sueño
Ernesto: tenés que dormir en algún momento
Julia: pero en un rato me vienen a buscar
Ernesto: falta todavía, dormí un poco
Julia: me da miedo dormir acá
Ernesto: ¿desde cuándo te da miedo dormir acá?
Julia: desde que me dijeron que me iba a mudar acá, desde ese momento que tengo miedo
Ernesto: porque también fue cuando te dijeron que murió tu mamá
Julia: no me hables de mamá 
Ernesto: no hablo de ella, hablo de su muerte
Julia: no quiero escucharte
Ernesto: en unas horas te vas y no me vas a escuchar por muchos años
Julia: ahora que nombraste a mamá  también me da miedo irme
Ernesto: te tendría que dar más miedo quedarte
Julia: pero a este miedo ya lo conozco, al otro no. No sé cómo va a ser el otro miedo, el de allá
Ernesto: el miedo siempre es el mismo
Julia: no papá, no es el mismo
Ernesto: es el mismo porque es el tuyo, lo cambiás de lugar pero es el tuyo
Julia: papá
Ernesto: ¿qué?
Julia: no quiero irme a estudiar a la ciudad
Ernesto: ¿por eso llorabas anoche?
Julia: desde tu pieza no se escucha si lloro
Ernesto: sí que se escucha
Julia: las veces que te llamo nunca venís
Ernesto: ya sé
Julia: te llamo porque necesito que me leas
Ernesto: ya se me acabaron los cuentos para leerte
Julia: no puedo dormirme sin que me leas
Ernesto: allá no voy a estar para hacerlo
Julia: entonces allá no voy a dormir
Ernesto: te vas a caer del sueño
Julia: me voy a caer, pero no a dormir
Ernesto: quise decir que vas a quedarte dormida igual
Julia: pero sin esperarlo
Ernesto: es lo mismo
Julia: no es lo mismo,  porque uno  primero hace que duerme y después se queda dormido de verdad, a mi eso ya no me va a pasar, voy a perder la capacidad de imitar al sueño, simplemente me voy a desmayar. Me imagino desmayada allá y la gente pasando sin siquiera rozarme, me imagino una mano, una mano de un hombre que si me roza, me roza la cara y me despierta, me despierta y  me dice ¿querés venir a casa?, ¿a qué? le digo yo ¿a qué? , eso se lo digo yo
Ernesto: ¿y a que irías?
Julia: no sé
Ernesto: ¿no sabés?
Julia: no, no sé, a lo que quiera él
Ernesto: basta Julia
Julia: no


Natalia Carmen Casielles 

Soy egresada de la carreras de Realización Cinematográfica (Instituto de Arte Cinematográfico / IDAC) y Dramaturgia (Escuela Metropolitana de Arte Dramático / EMAD). Me formé como productora con diversos maestros del rubro teatral y cinematográfico.  Estudié Puesta en Escena, con Cristian Drut y Dramaturgia del Actor, con Andrea Garrote. Tomé diversos seminarios, entre los que se destacan, Clases magistrales de Escritura, dictado por Arturo Ripstein y Alicia Paz Garciadiego y Taller de Análisis de Guiones Cinematográficos, dictado por Linda Seger. Actualmente dirijo, escribo, produzco y actúo, en el campo  teatral y audiovisual. 




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